En mi consulta empecé a ver el mismo patrón: personas agotadas, en alerta constante, que no lograban descansar de noche.
Después lo viví yo. Durante la enfermedad y el fallecimiento de mi padre, cada noche se volvió una lucha.
Reuní todo lo que sé como terapeuta para crear algo que me ayudara a mí. Luego lo compartí con mis pacientes. Así nació el Protocolo 3AM: 7 noches para que tu cuerpo practique cómo bajar la alerta.